La selección española vuelve a jugar este fin de semana. Será la primera vez desde el 9 de junio, cuando España selló su billete para el Mundial de 2027 en Brasil con una victoria ante Islandia. El rival ahora es de los grandes: Estados Unidos, en dos amistosos al otro lado del Atlántico.
Dos partidos en una semana
El primero se juega el sábado 10 de octubre en el Audi Field de Washington. Empieza a las 20:30 en la España peninsular. El segundo será el martes 13 en el Subaru Park, en Chester (Pensilvania), y en España se verá ya de madrugada, a la 1:00 del día 14.
La seleccionadora, Sonia Bermúdez, avisó en la previa de que no hay nada definitivo a 268 días del Mundial. Es decir, estos dos partidos sirven para probar cosas, pero con ganas de ganar.
Cuatro novedades y cuatro ausencias
Bermúdez ha hecho cuatro cambios respecto a la lista anterior. Entran Oihane Hernández, Ornella Vignola, Clara Pinedo y Ainhoa Marín.
Marín, de la Real Sociedad, recibe su primera llamada con la absoluta. Pinedo juega en el Athletic Club.
Salen cuatro nombres, y dos de ellos pesan mucho:
- Aitana Bonmatí, que acaba de volver a jugar con el FC Barcelona tras casi dos meses fuera por una fractura de peroné.
- Olga Carmona, por lesión.
- Jana Fernández, por decisión técnica.
- Esther González, también por decisión técnica.
Que no esté Bonmatí es la gran noticia de la lista. La centrocampista llega justa de minutos y la seleccionadora ha preferido no forzar.
Un rival que conoce bien
Estados Unidos es un examen serio. España ha ganado una sola vez en los cuatro precedentes contra las norteamericanas. Aun así, llega como campeona del mundo y con el objetivo de defender el título en Brasil.
Qué significa y qué viene ahora
Para Bermúdez, estos amistosos son una oportunidad de medir a su equipo contra una potencia en su casa y de mirar a jugadoras nuevas. Para las que acaban de entrar, es una ventana para ganarse un sitio en la lista del Mundial.
Después del parón, la Liga F retoma su calendario con el Barça líder y sin Bonmatí del todo recuperada. Lo que pase en Washington y Chester dirá mucho sobre cómo llega España al año del Mundial.

